No puedo controlar mis emociones

Hola amig@s!!

Hoy os dejamos con un texto sobre como se relacionan las emociones con los pensamientos.

Abrazo,

“Me saca de mis casillas, no la aguanto”

 “Hay días que me da el bajón y no puedo hacer nada para salir de ahí”

“Yo siempre me estoy sintiendo culpable, es superior a mí”

“Es entrar ahí y sentirme ansiosa, automáticamente”

Estas son algunas de las consultas que como psicóloga en el Centro de Terapia Breve de Rafael Santandreu en Madrid, escucho con frecuencia: personas que sienten que sus emociones les superan. Cuando vienen a terapia suele ser porque durante unos meses (o incluso años) esas emociones han ido “al volante” de sus vidas, generándoles una ansiedad constante, o pensamientos diarios de tinte depresivo.

Entonces suelen desear cambiar aspectos externos de su vida (de pareja, de rutinas, de barrio, de trabajo…). Por eso les resulta muy sorprendente cuando les explico el modelo A-B-C y propongo que primero el cambio sea interno.  Según los principios de la psicología cognitiva no son las cosas que nos pasan (A) sino la interpretación subjetiva que hacemos de lo que nos pasa (B) lo que genera las emociones (C). Dicho con otras palabras: no son las cosas o las personas lo que te genera malestar, sino tus pensamientos sobre ellas.

Ojo! No estoy diciendo que la causa no sea realista (si trabajas 14 horas diarias, o tu pareja es una persona “abusona” no es cuestión solo de actitud: tienes que hacer cosas para cambiar eso o el malestar permanecerá), me refiero a que independientemente de lo que finalmente decidas hacer con esa situación tomes conciencia de que para convertirte en una persona más racional y saber disfrutar de la vida el primer paso es hacerte cargo de tus emociones.

Las emociones no son simples reacciones “que te suceden”, sino reacciones que tú eliges. Y digo “tú eliges” porque tus emociones son consecuencia de tus pensamientos. Y tú eres quien está al mando de tus pensamientos.

En ocasiones tenemos la sensación de no poder controlar lo que pensamos, pero es solo una cuestión de disciplina, de entrenar a la atención para “enseñarle quién manda”. Esto es lo que sugiere el mindfulness: entrenar la capacidad de tener la cabeza donde tienes el cuerpo. Sus efectos en el tratamiento de la ansiedad y la depresión han sido ampliamente validados en numerosos estudios empíricos.

¿Te has dado cuenta de que la mente salta de un tema a otro, al pasado, luego al futuro…como si de un “mono loco” se tratara? El resultado a nivel de emociones es ansiedad anticipatoria (cuando el “mono loco” piensa constantemente en el futuro y lo ve amenazante) o pensamientos depres (cuando el “mono loco” salta al pasado y lo revive con culpa o remordimiento). En terapia las personas aprenden a no saltar constantemente con su mente de “mono loco” a un tema tras otro, de manera atropellada. El resultado es una mayor sensación de alivio, controlabilidad y disfrute en su vida.

Por supuesto que hay que utilizar la mente. Pero hay que hacerlo bien: la mente tiene que estar a tu servicio y no al revés. Si te gustaría dejar de pensar en algo y no lo consigues entonces no estás utilizando la mente, sino que la mente te está utilizando a ti.

Y en tu caso ¿quién está al servicio de quién?

Adela Lasierra

Psicóloga Colaboradora del Centro de Terapia de Rafael Santandreu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × 4 =

Las siguientes reglas del RGPD deben leerse y aceptarse:
Este formulario recopila tu nombre, correo electrónico y e contenido para que podamos realizar un seguimiento de los comentarios dejados en la web. Para más información revisa nuestra política de privacidad, donde encontrarás más información sobre dónde, cómo y por qué almacenamos tus datos.

  • Libros recomendados

  • Artículos publicados por mes