La queja: la gran destructora

Hola amig@s!!

hoy os traemos un texto sobre la queja y sus efectos negativos, esperamos que lo disfrutéis y os sirva!

Un abrazo,

“¡Madre de dios! Me he equivocado en el trabajo, seguro que se darán cuenta y me tacharán de torpe e ineficaz ¡Soy un inútil, un tonto sin salvación! ¡Pobre de mi! ¡Tonto,tonto!” 

“Mis amigos no me llamaron aquel fin de semana que se fueron de fiesta y lo pasaron tan y tan bien, tal y como vi en Instagram… ¡Qué malos son! ¡Qué mal me tratan! ¡Pobre de mi! ¡Indignos, malos, traidores!”

“Acabo de salir de una enfermedad y cojo otra, qué desgraciado soy y qué malo es el mundo ¡Todo es enfermedad y desgracias a mi alrededor! ¡Qué horrible es el mundo! ¡Qué desgraciado soy! ¡Pobre de mi! ¡Qué horror, qué horror!”

Y podríamos estar así todo el día ¿Verdad? Y es que gran parte del pensamiento irracional, ese que tanto daño hace a nuestras emociones, se podría resumir en una sola palabra: QUEJA. Si estás sufriendo emocionalmente es más que probable que, aunque no lo sepas, hayas caído en las sutiles redes de la queja y la autocompasión. Caer es sumamente fácil. No te culpabilices, tú no sabías que esto podía acabar así. De hecho, en nuestra sociedad, hay una tendencia enorme a creer que “hay que sacar lo malo fuera” y esto nos pone a los pies de los caballos de la temida queja, la gran destructora de la salud mental.

Date cuenta de los efectos destructivos que tiene en nuestro diálogo interno. La queja centra la atención en lo malo y todo aquello que enfocamos con la atención, crece. Es un efecto ampliamente demostrado por la ciencia. Además, hay que pensar que todo aquello que hacemos muchas veces se convierte en rutina, por lo que acaba formando parte de nuestra forma de ser. Es un pez que se muerde la cola. A más queja, más fácil resulta seguir quejándose, de modo que con el tiempo acabamos diciendo: “¡Yo soy así! ¡No tengo remedio!” (Más queja…).

Es sumamente importante tomar consciencia de los efectos negativos que tiene la queja. Por lo tanto, proponte dejar de hacer esa rutina que tan nociva es para tu vida. Igual que todo el mundo se plantea abandonar el alcohol o el tabaco, porque conocen que es realmente malo, la queja debe estar en ese mismo panteón de “conductas de mierda que tengo que dejar tarde o temprano”.

Antonio Soto

Psicólogo Colaborador del Centro de Terapia Breve

4 comentarios en “La queja: la gran destructora

  1. Loreto

    Muchas gracias, sabía q la queja no es buena pero nunca lo había planteado en estos términos. Hoy mismo he estado con una persona a la que le he recriminado q está siempre quejándose. Es agotador

    Reply

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