El puente

¡Hola amig@s!

Os invito a leer este cuento y a reflexionar sobre el orgullo, de cómo los pensamientos que nos llevan a sentir esta emoción, nos pueden interferir negativamente en las relaciones con las personas que consideramos importantes en nuestra vida:

Había una vez dos hermanos, Tomás y Javier. Vivían uno al frente del otro en dos casas de una hermosa campiña.

Por problemas pequeños, que al acumularse sin resolverse se fueron haciendo grandes con el tiempo, los hermanos dejaron de hablarse. Incluso evitaban cruzarse en el camino.

Cierto día llegó a la casa de Tomás un carpintero y le preguntó si tendría trabajo para él. Tomás le contestó:

  • ¿Ve usted esa madera que está cerca de aquel riachuelo? Pues la he cortado ayer. Mi hermano Javier vive en frente y, a causa de nuestra enemistad, desvió ese arroyo para separarnos definitivamente. Así que yo no quiero ver más su casa. Le dejo el encargo de hacerme una cerca muy alta que me evite la vista de la casa de mi hermano.

Tomás se fue al pueblo y no regresó sino hasta bien entrada la noche.

Cuál no sería su sorpresa al llegar a su casa, cuando, en vez de una cerca, encontró que el carpintero había construido un hermoso puente que unía las dos partes de la campiña.

Sin poder hablar, de pronto vio en frente suyo a su hermano, que en ese momento estaba atravesando el puente con una sonrisa:

  • ¡Tomás, hermano mío, no puedo creer que hayas construido este puente, habiendo sido yo el que te ofendió. Vengo a pedirte perdón! Los dos hermanos se abrazaron.

Cuando Tomás se dio cuenta de que el carpintero se alejaba, le dijo:

  • Buen hombre, ¿cuánto te debo? ¿Por qué no te quedas?
  • No, gracias —contestó el carpintero—. ¡Tengo muchos puentes que construir!

Mar Martin

Psicóloga Colaboradora del Centro de Terapia de Rafael Santandreu

 

 

 

 

2 comentarios en “El puente

  1. Aurora Mey

    Me encanto leer esto yo también estuve mucho tiempo enemistada con mi hermana ,pero creo que ya no puede haber un puente pues ella ya marchó al otro mundo sin poder despedirnos pero en mi corazón quedó parte de ella 🤗♥️

    Reply
    1. Rafael SantandreuRafael Santandreu Post author

      Me alegro Aurora, que en tu duelo hayas podido albergarla en tu corazón es un proceso restaurador, necesario para alcanzar un restablecimiento después del desequilibrio producido por dicha pérdida

      Reply

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