Persevera!

En mis queridas escuelas Montessori, de las más avanzadas y racionales que existen, saben aplicar muy bien la estrategia de las tres «P» para el cambio. María Montessori, médica italiana de principios del siglo xx, sabía que la transformación es fácil si la proponemos desde esta óptica natural y amable.
 
En sus escuelas, por ejemplo, tienen asignaturas como «Aprender a abotonarse la bata». Los niños más pequeños ensayan, una y otra vez, cómo introducir el botón en el ojal. Poco a poco, con cariño. Un día tras otro.
 
Cuando por fin consiguen hacerlo con toda destreza, ¡que orgullo sienten! Ya no permitirán que sus padres les abotonen la chaqueta nunca más. Sus caritas de satisfacción son maravillosas y sus ganas de seguir aprendiendo, enormes.
 
¿Nos parece hoy innecesaria la «asignatura del botón»? ¡Para nada! La dulce perseverancia es una de las más importantes claves del cambio. No lo olvidemos nunca.
Los resultados serán inesperados: unos avances jamás vistos y un nuevo dominio de las relaciones personales.
Fuente: steemit.com

Pequeñas cosas.

¡PERSEVERA!

La perseverancia es la madre de cualquier logro que valga la pena.

¡Un poquito de continuidad hace milagros!

Fuente: vrainz.com

Que no te detenga el miedo!

Fuente: twitter.com

¡El (falso) poder del profesor Mukombo!

Hola amig@s!

os dejamos un artículo sobre los falsos adivinadores y cómo intentan aprovecharse de la infelicidad de las personas.

Un abrazo,

Muchos días, al revisar los mensajes que llegan a este blog, encontramos comentarios que a mi, en lo personal, me fascinan. Por norma general, no atendemos a ellos y los metemos en la carpeta de “spam” porque realmente es lo que son: Falsos testimonios sobre el presunto poder de algunos timadores que buscan sacar los cuartos a la gente vulnerable que lo está pasando emocionalmente fatal y les ofrecen “falsas panaceas” a golpe de talonario.

Normalmente empiezo a leerlo, identifico el timo y mi cursor vuela raudo al botón de “spam”. Sin más, rápido y sencillo, mi mente lo descarta y a otra cosa mariposa. No obstante, hace unos días apareció uno nuevo que leí completo y me animó dar un paso más y escribir el siguiente artículo. El comentario decía algo como esto:

“En el pasado tuve una relación difícil con mi esposo, lo que me llevó a divorciarme de mi primer marido. Después de esto, tuve otra oportunidad de volver a casarme pero solo 5 años después hubo otro divorcio y eso casi me mató emocionalmente. Me quedé dos años soltera… Honestamente, no estaba realmente feliz porque cada mujer necesitaba un hombre en su vida, hubo un momento en que vi la primera foto de mi primer marido y me di cuenta de lo mucho que lo amaba. Intenté retomar el contacto con él, pero me dijo que había pasado página, que lo olvidara, que él había tomado otro rumbo y estaba feliz, nunca volveríamos a estar juntos. Lloré amargamente pensando que había perdido al hombre por el que suspiraba en sueños ¡El auténtico amor de mi vida! (más…)

Personas FUERTES!!

Las personas realmente fuertes y felices no se pelean casi nunca. No pierden su precioso tiempo ni su magnífica energía en eso. Están centradas en disfrutar con sus proyectos y su vida. ¡Y lo mejor es que los improperios y las salidas de tono apenas les molestan!
Pero cuando estamos neuróticos nos sucede todo lo contrario: nos volvemos hipersensibles y paranoicos, protegiéndonos anticipadamente de quien nos podría ofender. Muchas veces, el resultado es que acabamos por aislarnos con la idea de que la gente es un asco.
Perder esa hipersensibilidad es fundamental.

¿Quieres o no?

Fuente: pinterest.com

El efecto placebo

Hola amig@s!!

hoy hemos preparado un texto sobre el efecto placebo, esperamos que os resulte muy interesante.

Un abrazo,

El efecto placebo es la mejoría que obtiene un paciente en una enfermedad o problema mental producida por  un tratamiento que es ineficaz o que no es específico para ese síntoma o enfermedad. Por tanto la mejoría experimentada por el paciente puede ser en parte debida a un tratamiento específico eficaz y en parte debido al efecto placebo. Por ejemplo, se ha comprobado que cuando un paciente toma un analgésico o un ansiolítico y sabe los efectos que esta medicación tiene, experimenta una mejoría mayor que si no se le ha informado de ello. Y en medicina general primaria, el estilo en que se realiza la consulta produce más efecto en el paciente que el tratamiento en sí.

Entre los factores que contribuyen al efecto placebo el principal es la expectativa de mejora que tiene el paciente. Esto activa diferentes mecanismos cerebrales relacionados con la recompensa. El ritual que implica el proceso terapéutico es muy importante para ello: los profesionales de la salud, el trato con el paciente, cómo se le informa … Los médicos que actúan de una manera amable y tranquilizadora consiguen mejores resultados con sus pacientes.

Hay que puntualizar que la mejoría por efecto placebo no ocurre con cualquier trastorno. Las expectativas de que un tratamiento será eficaz pueden reducir el dolor o mejorar la depresión o la ansiedad, pero no curará enfermedades como el cáncer o la esquizofrenia.  Por ejemplo en trastorno de estrés postraumático y en depresión la respuesta positiva a un tratamiento placebo es más del 30% y del 30% en trastorno de ansiedad generalizada (Khan et al., 2005).

Respecto a las medicinas o tratamientos alternativos, en una investigación exhaustiva, Barker (2007) concluyó que no hay pruebas científicas creíbles de que cualquiera de estos tratamientos beneficie algún síntoma o enfermedad médica mejor que un placebo.

Por lo tanto, y como conclusión, se tiene que valorar la gran importancia que tiene el contexto clínico en los beneficios de la terapia: la empatía del profesional, su profesionalidad, los recursos terapéuticos, el prestigio, la comprensión, compasión, saber hablar y saber escuchar, entre otros.

Mª Jose Moreno

Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia de Rafael Santandreu

¿Procrastinar?

Fuente: capacitaccionchile.wordpress.com

Persuasión.

La persuasión demanda saber aplicar el instrumento regio de la felicidad: la renuncia. Sólo la disposición a renunciar a algo —si fuese necesario— nos dota de completa capacidad para conseguirlo.
 
Sé que la «renuncia» es antiintuitiva. No parece que sea una buena estrategia para conseguir algo, sin embargo, lo es. Y la única forma de que el otro capte que no estamos aprovechándonos de él es ser capaz de renunciar, de darle realmente la opción de escoger, sin malos rollos, con alegría. Sólo así comprenderá que lo que proponemos es también en su favor.
 
Cuando intentamos persuadir —con la «renuncia» a mano— no siempre conseguimos lo que nos proponemos, pero sí en un 80 % de las veces. Por el contrario, con la exigencia o imposición sólo conseguimos un magro 20 %, con un gran coste emocional.
 
Además, estamos contagiando al otro para que cuando le llegue el turno se ponga a exigir, tal y como ha aprendido de su «maestro».
Fuente: lamenteesmaravillosa.com
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