¿Quieres o no?

Fuente: pinterest.com

El efecto placebo

Hola amig@s!!

hoy hemos preparado un texto sobre el efecto placebo, esperamos que os resulte muy interesante.

Un abrazo,

El efecto placebo es la mejoría que obtiene un paciente en una enfermedad o problema mental producida por  un tratamiento que es ineficaz o que no es específico para ese síntoma o enfermedad. Por tanto la mejoría experimentada por el paciente puede ser en parte debida a un tratamiento específico eficaz y en parte debido al efecto placebo. Por ejemplo, se ha comprobado que cuando un paciente toma un analgésico o un ansiolítico y sabe los efectos que esta medicación tiene, experimenta una mejoría mayor que si no se le ha informado de ello. Y en medicina general primaria, el estilo en que se realiza la consulta produce más efecto en el paciente que el tratamiento en sí.

Entre los factores que contribuyen al efecto placebo el principal es la expectativa de mejora que tiene el paciente. Esto activa diferentes mecanismos cerebrales relacionados con la recompensa. El ritual que implica el proceso terapéutico es muy importante para ello: los profesionales de la salud, el trato con el paciente, cómo se le informa … Los médicos que actúan de una manera amable y tranquilizadora consiguen mejores resultados con sus pacientes.

Hay que puntualizar que la mejoría por efecto placebo no ocurre con cualquier trastorno. Las expectativas de que un tratamiento será eficaz pueden reducir el dolor o mejorar la depresión o la ansiedad, pero no curará enfermedades como el cáncer o la esquizofrenia.  Por ejemplo en trastorno de estrés postraumático y en depresión la respuesta positiva a un tratamiento placebo es más del 30% y del 30% en trastorno de ansiedad generalizada (Khan et al., 2005).

Respecto a las medicinas o tratamientos alternativos, en una investigación exhaustiva, Barker (2007) concluyó que no hay pruebas científicas creíbles de que cualquiera de estos tratamientos beneficie algún síntoma o enfermedad médica mejor que un placebo.

Por lo tanto, y como conclusión, se tiene que valorar la gran importancia que tiene el contexto clínico en los beneficios de la terapia: la empatía del profesional, su profesionalidad, los recursos terapéuticos, el prestigio, la comprensión, compasión, saber hablar y saber escuchar, entre otros.

Mª Jose Moreno

Psicóloga colaboradora del Centro de Terapia de Rafael Santandreu

¿Procrastinar?

Fuente: capacitaccionchile.wordpress.com

Persuasión.

La persuasión demanda saber aplicar el instrumento regio de la felicidad: la renuncia. Sólo la disposición a renunciar a algo —si fuese necesario— nos dota de completa capacidad para conseguirlo.
 
Sé que la «renuncia» es antiintuitiva. No parece que sea una buena estrategia para conseguir algo, sin embargo, lo es. Y la única forma de que el otro capte que no estamos aprovechándonos de él es ser capaz de renunciar, de darle realmente la opción de escoger, sin malos rollos, con alegría. Sólo así comprenderá que lo que proponemos es también en su favor.
 
Cuando intentamos persuadir —con la «renuncia» a mano— no siempre conseguimos lo que nos proponemos, pero sí en un 80 % de las veces. Por el contrario, con la exigencia o imposición sólo conseguimos un magro 20 %, con un gran coste emocional.
 
Además, estamos contagiando al otro para que cuando le llegue el turno se ponga a exigir, tal y como ha aprendido de su «maestro».
Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Imposición versus Persuasión

La imposición y la exigencia ofrecen muy malos resultados. Y eso sucede porque cuando detectamos que nos quieren imponer una idea, nuestra mente lee: «¡Atención, se quieren aprovechar de nosotros!».
 
La imposición nos pone en guardia de forma automática, directamente en contra.
 
Y las pocas veces que la «exigencia» funciona, deja al vencido con un ánimo muy contrariado. Además, la «imposición» no es motivadora.
 
Por lo tanto, seamos objetivos:
-La imposición (entre adultos) da unos resultados muy pobres.
-Daña el buen ambiente.
-Y no promueve cambios entusiastas y a largo plazo.
 
Por eso es tan importante aprender a «persuadir», convertirnos en expertos «vendedores» de ideas: ¡hermosas, constructivas, felices!
 
De hecho, creo que ninguna sugerencia debería carecer de estas tres características:
-Plantearse como hermosa.
-Ser constructiva.
-Encuadrarla en un ámbito de felicidad.

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Las relaciones con los demás.

¡VAMOS A APRENDER A CONTROLAR LA IRA!
 
El famoso soldado Noda había peleado en muchas y cruentas batallas. Estaba hastiado de la guerra, deprimido y descreído. Para buscar un nuevo sentido a su vida, acudió a visitar al maestro Riokan.
 
Cuando lo tuvo delante, le preguntó:
 
– ¿Existe realmente un cielo y un infierno?
 
– ¿Quién eres tú? – Le pregunto el maestro con gesto despectivo.
 
– ¡Soy un samurai! – Respondió Noda
 
– ¿Tú? ¿Un guerrero? – Exclamó Riokan. – ¿Qué clase de gobernante emplearía a un pobre diablo como tú?
 
Noda se puso rojo de furia y movió la mano hacia la espada. Impasible, Riokan siguió hablando:
 
– ¿Llevas un arma? Seguro que ni siquiera sabes emplearla. Mejor véndela y, con lo que te den, te compras un arado.
 
El soldado dió un salto hacia atrás para sacar la espada de su vaina. Su rostro estaba realmente encendido por la ira. Nadie se atrevía a hablar así a un samurai.
 
Justo entonces, un sonriente Riokan dijo:
 
– Mira: ¡Ahora se han abierto las puertas del infierno!
 
El saumurai mudó la cara. Había entendido de golpe las palabras del maestro. Avergonzado, envainó la espada he hizo una referencia en señal de respeto.
 
– Y mira, amigo mío: Ahora se abren las puertas del paraíso – concluyó Riokan.
 
 
 
Saber lidiar con las imperfecciones del otro nos abre las puertas del cielo, pues en las buenas relaciones se halla una de las fuentes de gratificación más importantes de la vida. Si nos obstinamos en ser infantiles e hipersensibles, sin embargo, pueden abrirse las puertas del infierno.
 
Fuente: freepik.es

La nostalgia

Hola amig@s!

hoy os traemos un artículo muy interesante sobre la importancia de vivir el presente.

Un abrazo,

Debajo de nuestro despacho en Barcelona, a tan sólo una calle, hay una magnífica tienda que me encanta. Siempre me paro a echar un vistazo en sus vitrinas. La tienda se llama “El Coleccionista” y está repleta de artículos antiguos de los años 80 y 90. Es una tienda pequeña, con un montón de estanterías y vitrinas repletas de objetos y tiene ese olor típico de las tiendas viejas. Tiene muñecos de goma de diferentes series, He-mans como los que yo jugaba de pequeño o figuras de Star Wars, videojuegos de la Game Boy, figuritas de soldaditos de plomo, fichas del “tente” (una especie de antecesor del Lego), etc.

¡Todas esas cosas son geniales! ¡Por supuesto que sí! Pero yo no me pienso gastar un duro en ellas.

Fíjate bien. Vivimos en una época donde la nostalgia está a la orden del día. Hay tropecientos remakes de películas de antes, series como Stranger Things lo petan en Internet, los sintetizadores han vuelto a la música pop moderna, … De hecho, hace unos meses, fui a una fiesta de esas del tipo “remember” de los 90 ¡Qué buena música! Me lo pasé genial bailando y saltando como cuando era un chavalote, no obstante, no dejaba de escuchar a mi alrededor frases del estilo: “¡Esto sí que es música!”, “¡Lo de ahora no vale nada! “ o “¡En aquellos tiempos sí que lo pasábamos bien!”.

Un trasunto de aquella vieja frase de Jorge Manrique que decía: “Cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Pues te voy a contar que a mi ese concepto me preocupa y te diré el por qué: Nos ancla a una creencia, a una programación mental, que no nos deja ser felices y experimentar el bienestar en el único sitio donde realmente podemos serlo, en el AHORA. Date cuenta que el ahora, el lugar y el momento donde tengas los pies, es el único sitio donde vamos a poder hacer cosas valiosas para con nosotros y con los demás, por lo tanto, es el único lugar dónde vamos a poder ser realmente felices.

El “cualquier tiempo pasado fue mejor” es una especie de cárcel mental que nos esclaviza a vivir un mundo que nunca volverá a ser lo que fue y eso es, sin duda, una idea absurda que os animo a abandonar ahora mismo. El presente, el ahora, sea cual sea es el mejor momento en el que puedes estar, porque es el único sitio en el que realmente estas. Basta de quejas, abramos la mente al disfrute en el aquí y en el ahora.

Antonio Soto

Psicólogo colaborador del Centro de Terapia de Rafael Santandreu

La vida es constante CAMBIO

La vida es constante cambio. El universo se halla en una transformación perpetua como las olas o las mareas del mar. Ese movimiento es una de las maravillas de la vida. Y, nosotros como hijos de la naturaleza, estamos hechos para disfrutar de ese ritmo.

Primero somos niños efervescentes y juguetones; luego, jóvenes llenos de energía y ganas de descubrir. Más tarde, la madurez nos permite emprender proyectos a nuestra medida. En la vejez, la paz y la ecuanimidad nos da la capacidad de disfrutar de las cosas pequeñas… Cada etapa cierra una puerta, pero abre otra. Se trata de la renovación constante de la vida.

Fuente: laexpansiondelser.com

Conferencia Valencia

Hola amig@s, el próximo jueves daré una charla en Valencia.
¡¡Nos vemos!!

¿Agua de borrajas?

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